Translate

dimecres, 22 de novembre de 2017

UNA LECTURA DE “BERNAT METGE” DE LUCAS MARGARIT

Gracias a las redes sociales he conocido el libro de poemas titulado “Bernat Metge” del poeta argentino Lucas Margarit. Un poemario exigente y de clara motivación existencial. Para un catalán el título es sorprendente y le pueden surgir de entrada muchas preguntas. Precisamente el escritor medieval Bernat Metge no es uno de los más citados, ni promocionados, por la dificultad de comprensión de su obra. Así pues, el libro de Lucas Margarit empieza con una dedicatoria a la abuela del autor, que es del pueblo de Claverol, Pallars Jussà, y al padre de Lucas que vivió un tiempo en Barcelona. Pistas, busco pistas, para entender la obsesión de Margarit por este enigmático personaje de las letras catalanas. La primera que encuentro es el origen catalan de Lucas. Pero no es la única.
El autor nos remite directamente a visitar “Lo somni” uno de los libros más complejos de la literatura catalana medieval. Es importante recordar que nos explica Metge en “Lo somni”. El autor, secretario del rei de Aragón, se encuentra en prisión por un asunto oscuro de malversación de cuentas de la corona y entre sueños, se le van apareciendo personajes con quienes establece coloquios de carácter filosófico y transcendental. Bernat Metge es un buen lector de los clásicos y de la literatura italiana que le va llegando, desde su posición acomodada en la corte real, no le son extraños: Dante, Petrarca o Boccaccio.
En este “somni”/ “sueño” va recibiendo apariciones del otro mundo. El primero que se le aparece es el difunto Joan I de Aragón. Más tarde Orfeo, el mismo que bajó a los infiernos para rescatar su amada Eurídice y el anciano Tiresias -el mèdium clásico que actua de oráculo clásico-. Lola Badia, estudiosa de Bernat Metge, nos orienta sobre las intenciones del autor medieval “La clave está en los conceptos del mal y de la providencia, tal como los plantea el cristianismo: tanto el uno como el otro son indisociables de la noción de un alma inmortal y de un más allá de pena y de gloria, que son precisamente los temas del libro I y III de “Lo somni””.
El Bernat Metge de Lucas Margarit parte de una incógnita perturbadora en el pensamiento medieval, “Bernat se desnudó/ estiró los brazos/ frente a la ventana vacía/ y preguntó/ que és el purgatòrio?/ No había respuesta...”. El dilema existencial esta expuesto desde el primer momento. Bernat toma las figuras de Juan I, Tiresias i de Orfeo para explicar el más allá, también aparece la figura del padre de Bernat Metge muerto prematuramente, Guillem Metge, especiero -o lo que diriamos modernamente farmacéutico- en el texto de Margarit el padre acaba siendo una especie de alquimista que participa del sueño de Bernat. Es interesante observar la mirada mágica del pare “Guillem Metge, mi padre/ se refiere a las montañas/ cuando habla de los espíritus...” Así mismo como si fuera el poeta de la tradición catalana, el religioso Jacint Verdaguer, un pietista reverenciador, que anima i humaniza todo lo que ve.
Guillem está en la antesala de Orfeo, el enlace directo entre los dos mundos, el de los vivos y el de los muertos. Orfeo es Bernat, pero al mismo tiempo asume el papel del padre de Lucas Margarit, las identidades de los protagonistas se van sumando de forma sorprendente “ahora, Bernat/ se coloca junto al mar e imagina/ Troya quebrada/ Roma saqueada/ Atenas bajo el agua/ y recuerda el viejo pueblo, Claverol, en silencio...” La figura de Tiresias es aun más enigmática, recordemos que Tiresias es el ciego adivino, que oracularmente describe el futuro “ahora Bernat/ descansa/ cumple con el deseo/ de soñar tu muerte” No menos enigmática es la figura de Juan I, el rey a quién sirvió Bernat. El fantasma de Juan I aporta conocimientos desde el mundo de los muertos, filosofa “-lo animado no vive ni muere de un solo modo:/ aquí me ves, como la noche y como la voz que circula/ de la nada hacia la nada” más adelante aun afirma “...Otra vez entras a casa para descubrir/ que no existe el canal que/ separa los vivos de los muertos”. Entonces, como en un cuadro de Hieronymus Bosch, se van sucediendo descripciones fantásticas y grotescas. Aparece en la siguiente parte un “Cuaderno oscuro de Bernat” hay dos sonetos ingleses, donde Bernat duda de la fe, de las apariciones de Orfeo entre los dos mundos y del propio sentido de la existencia. Pero esta duda tiene un motivo más elevado “ahora necesitas la sed/ para preguntar/quien caza desnudo detrás del bosque blanco/ en tus manos/ caben perfectamente/ los huesos de un pájaro vivo/ necesitas la sed para demostrar que tu cuerpo ha cambiado”.
La segunda parte “Los otros cuadernos de Bernat Metge” compuestos como “Cinco cantatas sin música” son poemas dedicados a cinco mujeres de la mitología griega: Medea, Ariadna, Ifigenia, Dido y Eurídice, como si fuesen estatuas postmodernas los cinco mitos expresan meditativamente la tragedia que las define, la desolación en breves elegías. -En el libro de Bernat Metge“Lo somni” el tratamiento medieval de la mujer es peyorativo y misógino, Margarit, transgresor, al contrario de Bernat, le da la vuelta y reivindica el papel de la mujer desde los mitos clásicos-. No es extraño que Lucas Margarit cierre esta serie con Eurídice “orfeo inmóvil/ flota/ como la isla/ del destierro de ariadna”.
La tercera parte “Próspero y Benat” el autor entra en la dimensión de William Shakespeare, la figura de Próspero, recordemos que Próspero es un personaje de la obra “La tempestad”, depuesto Duque de Milán y exiliado a una isla, crea su realidad a paritr de la magia, Próspero esclaviza a Calibán y Ariel, dos seres fantásticos de la isla. Bernat y Próspero tienen en común el tiempo vivido en cautiverio, los dos buscan en la imaginación su supervivencia como individuos libres “aquí soy Próspero, deseando desear el mar,/ el viejo mar respirado en mis manos”. Bernat se identifica con la desgracia de Próspero “quien lee/ una palabra/ lee su propio nombre”. El cautiverio de los dos personajes es el cautiverio espiritual de Lucas Margarit “y el desierto ya no da las respuestas/ que explicarían las cruces en la piel/ ¿cómo existe tanto vacío entre tanta piedad?”. El interrogante cierra este encuentro entre Bernat y Próspero.
Y empieza la cuarta parte del libro “Algunas dudas sobre Bernat Metge” donde se va abriendo el descrédito de la redención espiritual y Bernat toca fondo “tiempo y tiniebla se cruzan como dos insectos/ cuando caen cerca de la piel” Lucas Margarit necesita respuestas interiores y solo encuentra silencio, desierto.“construirás tu zigurat para ubicar en su centro/ tus huesos/ y tus armas de hueso”. La quinta parte “Recuerdos de Bernat antes de morir” es la conclusión del pensamiento del autor. Bernat, abandonado, recorre a invocar las desgracias que le han precedido “¿has oído el lamento de las abandonadas?” refiriéndose a los cinco mitos femeninos de la segunda parte “¿has podido huir como las ratas moribundas a otra orilla?” identificándose con el exilio de Próspero “¿quién errara sobre mis huesos cuando mis lágrimas de niño se oscurezcan?” con la decepción del misterio, con la orfandad a la que nos condenan los fantasmas y esto interpela directamente a la identidad del poeta, puesto que es hijo de emigrantes y un ser humano huérfano también de transcendencia “Bernat se arrodilla y extiende la piel de un pájaro/ en la arena/ y estira su brazo para dibujar una letra muda”.
Lucas Margarit es un poeta que debemos visitar los lectores. Hace un acercamiento a los orígenes de la tradición de la literatura catalana, una tradición europea que desgraciadamente ha quedado solapada por los avatares de la historia. Un libro de poemas como “Bernat Metge” es alguna cosa más que una rareza, es una joya de poemario que remite directamente a la circunstancia del autor, con unos versos que cortan el aliento del lector: “El vacío corre tras/ las huellas separadas/ de un pájaro ahogado”, “soy hermosa como un muerto/ en tu historia”, “debes saber que/ existen ventanas talladas/ con el cuerpo/ vacío de los pájaros”... y muchas más lecturas de alto nivel que nos llevan de Sófocles a Shakespeare, de Bernat Metge a T.S. Eliot y a revisar la teoría de las tres voces de la poesía. Lucas Margarit es un poeta puente que une dos continentes a un lado y otro del Atlántico.
Jordi Valls

dijous, 8 de desembre de 2016

BONES FESTES I BONA ENTRADA D'ANY NOU!

SALUT
Has vingut per alçar la copa
per fregar l'emoció certa.
Doblegades veus, inserides
a l'alegria transparent.
Del cobejat dringar efímer
neix la fusió sense esquerda.
Som tots cristal·lins, plens de vida.
Jordi Valls Pozo

dijous, 1 de desembre de 2016

LA EFICACIA DEL DESPEGUE

“despegue” es un libro que parte de una cita de Juan Gelman “el alma despegada contempla/ Las partes de sí que no partieron.” La poesía de Víctor es vertiginosa. Cuando entramos en sus poemas, entramos en una especie de aventura de imágenes potenciadas por las frases subordinadas que potencian más de un significado posible. Cuándo el poeta escribe: “a golpe de guitarra se alza vuelo/ paloma impopular/ doble capa de cúmulos/ y el índigo imperioso” nos sumerge en un mundo lleno de ambigüedades.
La poesía de Víctor es una música que nos lleva a un diálogo con nuestro inconsciente, en una suerte de vigilia precisa que se recuerda justo en el momento de despertar. El poeta lleva el timón del lenguaje con mano diestra, sin evitar, eso sí, las tempestades del mar abierto que es la mente a lugares comunes que en su divagar nos resultan extraños por contraste con la convención. ¿Cómo abarcar la complejidad de la vida en una literatura que contemple la monstruosidad de nuestra mente: lo que vemos, lo que pensamos, lo que obviamos, lo que queremos, lo que desechamos, lo que tememos, lo que creemos, lo que soñamos? ¿Cómo evidenciar esa complejidad sin un tartamudeo excesivo que provoque en el lector la irritabilidad? Como hizo John Ashbery en su “The tennis courth oarth” traducido como “El juramento de la pista de frontón” y tan denostado por la determinación crítica de Harold Bloom; crítica, por cierto, poco propensa a un cierto tipo de ironía. Pero hay un componente en Víctor que le aleja de esta actitud provocativa, el poeta no quiere llegar hasta las últimas consecuencias de la paciencia lectora. Y es que ante todo, es un gran seductor. La poesía de Víctor Rodríguez Núñez es una urgente necesidad de ofrecer la complejidad pero con la cadencia de un español rico en matices, la lengua es la herramienta que sabe desplegar con gran sutileza, un trabajo léxico y sintáctico que no deja de lado un lenguaje técnico, aunque el coloquial es su principal herramienta.
Víctor es alguien que anda por la cuerda floja del lenguaje, de las imágenes. Es un equilibrista de gran destreza que nos lleva a su mundo interior y nos ofrece destellos de lo que le rodea. El libro “despegue” está dividido en cinco partes: salida, vuelo, escala, puerto y entrada. En ese camino de ida y vuelta, existe la necesidad de comunicarse con la madre del poeta desaparecida recientemente. Mantener esa conversación significa pasar un duelo pero al mismo tiempo llenar el “horror vacui” de esa ausencia primordial.
Cada parte se compone a su vez de quince poemas, en total setenta y cinco y responde a un espacio concreto de las vivencias del poeta. El lugar de la poesía de Víctor es el aeropuerto, es el espacio neutro donde el poeta hace balance de su vida. En “salida” y “entrada”, la primera y última parte del libro, los títulos del poema son calles o lugares de Cuba, diría que de La Habana. En el caso de “escala” los títulos son en inglés, es decir de sus vivencias en Estados Unidos. En un cierto interregno se encuentran las partes: “vuelo” y “puerto” donde los poemas son numerados. Versos como: “se deshace el humo/ volar no te hace libre/ el destino queda en manos del viento” o bien: “hogar es donde estás/ en la leche cortada/ en el pan tomas nota”. El poeta nos ofrece pistas de la ubicación en el viaje, (el vital y el real del momento) se constituye una elipse atemporal, un canto al nomadismo del poeta, pero también a la contemporaneidad que vive y representa. En ese discurso entre el yo y el nosotros se desenvuelve la poética de la tensión entre lo que sucede y lo que el poeta imagina.
Los poemas también tienen su complejidad técnica, son sonetos blancos, Víctor utiliza versos de arte mayor endecasílabos y de arte menor heptasílabos. Hay un origen inspirador en la "cuaderna vía" que dominó con maestría Gonzalo de Berceo en el siglo XIII, esa música concreta parte de esa entonación ancestral. Ahí pues, en ese duermevela acrónico de los sonetos blancos se observa una mirada tierna y apasionada a los detalles de la cotidianidad, a la turbina del pensamiento que no descansa, Víctor mezcla y asume elementos tan dispares como los discursos de Fidel Castro. Hay una especie de blasfemia poética -por eso Platón expulsó también a Víctor de su República- porque esa utilización del discurso discurre como una espada de doble filo, exponiendo las contradicciones del poder, en tanto que las intenciones y los resultados muchas veces distan con amargura, valga (CALLE TROCADERO) como ejemplo.
(CALLE TROCADERO)
el despacho de ron una monja por línea
donde el flaco ovaciona
nalgas prietas en uniforme albino
y su potencia médica
deforestada selva de cemento
se tejen celulares
y se recargan alpargatas nórdicas
se sabe el capitalismo funciona
de una oscura manera
se sabe el socialismo no funciona
de una clara manera
un ruido de tres pares de cojones
el avión que fumiga
eriza la ciudad
En resumen, Víctor Rodríguez es una voz única que navega entre dos tradiciones la angloamericana y la hispana. La novedad imperiosa es que asume el bilingüismo, sin complejos, la riqueza de cada cultura emerge de forma sorprendente, y en Víctor están: Vallejo, Lezama, Brodsky, Simic, Gelman, Ashbery, Ida Vitale, Seamus Heaney... Víctor es para mí sin ninguna duda, una de las voces más actuales del mundo, leer a Víctor es entrar de pleno en el siglo XXI.
Artículo publicado en la revista Vallejo-Company.
http://www.vallejoandcompany.com/category/poesia/
Jordi Valls

dijous, 24 de novembre de 2016

LOS DISCUPULOS DE BACO- DANIEL GARCIA GIMÉNEZ

El vi hi és present a la nostra cultura des de temps immemorials, des del profeta Isaïes que el feia servir en els exemples de la conducta d'Israel amb el símbol de “La vinya del Senyor”, en metàfores vitivinícoles, a un Homer que explica en un passatge a “L'Odissea” com aprofitant l'ebrietat dels homes d'Ulisses/ Odisseu, la bruixa Circe els va convertir en porcs. Dos exemples de la cultura occidental que té el vi com a element ritual i simbòlic comú a les dues ribes de la mediterrània. Concretament a Santa Coloma no ens és aliena la importància del vi, que ha condicionat la vida de generacions de persones fins ben entrat el segle XX. Des dels antics romans, on recordaria que el vi de la Laietània era famós a l'imperi, per la bona conjunció que existia entre la qualitat i el preu, fins als nostres dies, que podríem afegir al comentari, el projecte actual de l'Ajuntament per recuperar la vinya a la nostra ciutat com un component identitari.
“Los discípulos de Baco” ens remet al Penedès, a Barcelona, a Bordeus, a París, a Jerusalem, a Moscou, a Cadis. El motiu és desvelar un misteri en forma d'ampolla de vi, una ampolla misteriosa provinent de la Revolució francesa, que ha passat per les mans de Thomas Jefferson, amb “particularitats” que la diferencia de les altres i que la fa especial. La novel·la és trepidant i alhora erudita. Sorprèn l'estratègia de l'autor, entrellaça les accions dels personatges i les històries paral·leles per fer-les coincidir en algun punt de la narració. El temps es dilata i es contreu a voluntat de l'autor. De sobte el segon capítol arrenca així “Podría dejarle al gordo de la barra la marca del cañón de la pipa justo encima de su única ceja.” L'autor adapta el llenguatge al context, en posaré un altre exemple: anem al segle XVIII on ens trobem amb aquest fragment de diàleg “Observar, debatir, y actuar como último recurso, con templanza y reflexión, empleando la razón y el método científico, también en lo social, para que las acciones a emprender, dado el caso, sirvan para ayudar a encauzar los eventos venideros y no para embrollar, aún más, unos procesos que van a sucederse de todos modos.” En el context que es presenta, aquest tros de conversa, la revolució francesa està al caure. Per tant, la complexitat de la trama, pren diferents motlles, i ens trobem davant d'una novel·la coral, amb uns personatges ben treballats que representen tipologies humanes diferents. Daniel pica l'ullet a la història, i fa parlar des del sinistre ministre nazi Heinrich Himmler a l'abadia de Montserrat a la recerca del Sant Graal o a Napoleó decidint-se sobre el futur de la corona espanyola, en diferents contexts d'esdeveniments històrics clau que ens ajuda a la comprensió i a entendre evolucions polítiques que ens han dut a la realitat actual. En tot moment Daniel és divulgatiu i d'alguna manera teoritza sobre fets històrics que han canviat el pensament i les conductes de la humanitat.
També la contemporaneïtat és tractada amb detall, m'interessen especialment alguns personatges que són d'una actualitat rabiosa: així la Mosso d'Esquadra Henar, és una dona dura, intuïtiva, que s'enfronta als paranys de la informació amb el mateix èmfasi que treu la pistola per disparar a la mínima. Un personatge semblant, però de trajectòria diferent, el sicari Martí Novell, un sicari romàntic que pensa més del compte. O Joan Borau, el sommelier bocamoll que reacciona imprevissiblement.
I us diré perquè m'interessen aquests personatges. M'interessen, sobretot Martí i Henar perquè busquen amb desesperació un futur robat. El cas de Borau el deixaria al marge perquè en certa manera és un contrapunt, baula del món dels rics i dels pobres Hi ha un component social en aquests dos personatges: Martí i Henar que no se'ns pot passar per alt, els dos són fills de la classe obrera que intueixo dels marges de Barcelona. Gent d'extraradi, desubicats. Tant Martí com Henar s'havien imaginat fent d'altres professions, en el cas d'Henar encara havia pogut escollir, en algun moment de la novel·la ens informa del seu passat “Entro en el catálogo informático de la biblioteca. Soy medio bibliotecaria, o sea, no tengo ni puta idea de nada, pero mi formación consiste en saber encontrarlo todo. Internet es un aperitivo: el plato fuerte de búsqueda y recuperación de la información está en los libros. Y somos los mejores en eso”. Henar ve d'una professió que no està valorada en el temps actual i opta per fer-se Mosso d'Esquadra, però el cas de Martí, és diferent, el Profe és víctima de la mala sort, durant el servei militar es va trobar en la contradicció d'haver de prendre una decisió honesta amb el reglament militar, però que paga injustament amb la presó, i gairebé li costa la vida. Martí és un estudiant brillant que podria haver acabat treballant en una universitat, de fet a la mili li diuen “el Profe” però que acaba atrapat per les xarxes del crim. Malauradament, per la seva condició social ningú no l'ajuda.
El que destaco és que l'acció on prenen contacte Henar i Martí, principals protagonistes d'aquesta novel·la coral, és al Gòtic de Barcelona, a la part més antiga de la ciutat. Les descripcions exhaustives de la Plaça Sant Felip Neri, mostra aquesta adscripció de pertinença dels dos errabunds que desesperadament és persegueixen, amb voluntat de cacera irracional, perquè, de debò, penseu que allò que mou aquests dos personatges és la recerca d'una ampolla de vi misteriosa? De saber què s'amaga sota la Xarxa social de Bakheia? En el fons la recerca és més personal, saber quins són els propis límits. Bakheia només és el motiu que arrenca els personatges del seu món i que porta a Henar a desencadenar la cacera del caçador, en un puzle, on les peces no sempre encaixen. Els moments de rauxa, el llenguatge vulgar d'algunes escenes de la novel·la recorden a passatges de Dashiell Hammett de “El falcó maltès”, o més clarament, per la descripció física de Martí Novell amb el Phillip Marlowe de Richard Chandler, potser el més elaborat de la novel·la negra clàssica nord-americana, no deixem de recordar com era de sospitosa aquest tipus d'obra de gènere negre, realment molt influent per la crítica social, que apareix com detonants de “Los discípulos de Baco”. La novel·la negra és sospitosa perquè qüestiona els mecanismes de la societat. I aquesta crítica conscient o inconscient de l'autor té molt a veure amb una certa poètica del ressentiment molt propera a l'anomenat cinturó de Barcelona, i que fa forat en el discurs sobre la Barcelona que va més enllà del que és administrativament evident.
Daniel, que és el Déu creador de “Los discípulos de Baco” als personatges i als lectors, ens va donant les claus en comptagotes per resoldre els enigmes de la novel·la, no tal com havien previst els que tenen la paella pel mànec, sinó amb l'efecte sorpresa que significa aquest intrusisme en el món dels rics per part de: Henar, Martí, i de Borau -el tercer més desarmat però no més innocent-. No és casual que Daniel impregni el vi amb els principis de la Il·lustració, Daniel retrata l'ebrietat humana: la màfia, la suficiència dels rics, el nazisme, el militarisme franquista, l'estupidesa humana i més que una novel·la negra a l'ús, acaba convertint-se en tota una crítica social. Sembla que Daniel pica l'ullet als pàries del sistema polític i econòmic, que encara, després dels avatars històrics, continua sent injust pels més desafavorits.
Voleu dir que podreu passar sense llegir “Los discípulos de Baco”? El mateix van fer molta gent sobrada amb “La sombra del viento” i després van córrer a llegir-lo. Serveixi aquest avís com una advertència als més escèptics.
Article publicat a Fòrum Grama.
Jordi Valls

dijous, 17 de novembre de 2016

EL TRIANGLE D'ANDRÒMACA (2)

Aquí cal referir-nos a l’altre llibre de Jordi Cerdà dedicat a Fenosa: Espriu i Fenosa, aproximació a les formes i les paraules. La relació entre Apel·les Fenosa i Salvador Espriu, com bé apunta Jordi Cerdà, és la trobada entre dos creadors al final de les seves carreres i que en un moment donat acaben tenint la complicitat en la mateixa manera d’encarar el joc de la creativitat, sense escarafalls, sense excessos. Un dels moments àlgids d’aquesta relació va ser l’elaboració del Monument a Pau Casals. Una escultura que havia d’haver estat destinada en origen a la vila del Vendrell, però que per circumstàncies ha quedat a la ciutat de Barcelona, a l’entrada del Turó Parc. Els Carol van ser testimonis privilegiats de la creació d’aquesta obra. La Montserrat, inspirada, li dedica un dels poemes més bells del seu primer llibre, “A Fenosa, en el seu monument a Pau Casals”, un poema testimoni de les visites que feien els Carol al Portal del Pardo i un homenatge a l’escultor enfeinat, excitat davant del procés creatiu. L’inspirador Pau Casals va activar l’empatia de Salvador Espriu, el qual va escriure aquest poema que resta gravat a l’escultura:
A Pau Casals
Per a un bronze d’Apel·les Fenosa
El vell arbre va caure,
no pels anys. L'abatien
destrals de cims, a penes
baixos graons que duen,
per laberints i cingles,
de naufragis a boscos,
al mur sense cap porta
de la llum on et guardes,
impensable bellesa.
Però mans que coneixien
tot el repòs del bronze
enlairaran per sempre
en flama l’harmonia,
els fràgils sons atesos
pel treball nobilíssim
de lents esguards molt savis:
la forta disciplina
del temps i del silenci,
llargues arrels dels somnis
d'un gran cor immortal.
I l’observació atenta de la Montserrat Carol, ens durà al següent poema descriptiu del procés creatiu de Fenosa en l’elaboració del monument.
A Fenosa, en el seu monument a Pau Casals
El vaig veure créixer lentamente tot blanc,
com una gran onada fet escuma.
Fenosa, com Neptú sagrat,
lluitava amb el trident contra les aigües.
Era una lluita a mort.
la mà incansable, esculpidora d’aigua,
bategava, furiosa. Com l’àguila real volant arran del sol,
esberlant blavors
i traient de les aigües ales immenses.
Continua; no et paris!
Pau et llença milers d’ocells
que porten música a les ales.
Has sigut tu
el creador de les nereides que toquen
flautes i violes o foren les ones?
No. Vas ésser tu.
Joglar de fang,
has escoltat la veu que tantes nits
et feia enfonsar les mans dins el Mediterrà
cercant quelcom indefinit entre les aigües.
Pren-ho!
És la bellesa
el que el mar et dóna.
Apreta amb força les mans;
que no es perdi;
que no et llisqui entre els dits…
Plasma-la en una flama ardent.
Immortalitza-la, convertint-la en bronze.
Aquest poema de la Montserrat Carol, és la baula que confirma els estudis de Jordi Cerdà sobre Fenosa i la seva relació amb els poetes: Perucho i Espriu. Hi ha elements imprescindibles al poema que caldria comentar per entendre l’actitud de Fenosa davant de la creació, i que la Montserrat va saber captar amb tanta exactitud.
La primera característica que crida l’atenció és que es tracta d’un poema no al monument estàtic, sinó al nervi de la creació que és l’elaboració del monument per part de Fenosa. Aquest moviment es veu exemplificat al poema en forma de “una gran onada fet escuma”. Fenosa treballa amb una tremolor contínua, com ell mateix ho explica: “La mà em tremolava sempre, com ara. Llavors vaig decidir de ferm que jo seria escultor, potser per anar contra el destí. Paul Éluard deia que precisament a causa de la tremolor jo feia coses petites i delicades”. En aquesta característica troba la Montserrat l’esperó de la genialitat de Fenosa i el compara amb Neptú, el déu dels mars, establint una lluita amb el medi: “Era una lluita a mort”. El tremolor hi surt descrit de forma clara: “...la mà incansable, esculpidora d’aigua,/ bategava, furiosa...” Irromp amb una imatge de gran sublimitat, l’àguila que sorgeix de les aigües i bat les ales pel blau del cel. De la lluita, doncs, apareixen els monstres de la creació. Però la Montserrat incita a Fenosa a no parar. A fer encara un darrer esforç, i apunta que sigui precisament Pau Casals el motiu de la inspiració, la imatge, l’esperó de “El cant dels ocells”, que faci desplegar les ales i multipliqui l’efecte creatiu. Llavors arriba la pregunta, al nus del poema “...Has sigut tu / el creador de les nereides que toquen/ flautes i violes o foren les ones?...” Heus ací la gran qüestió. Quina part de màgia correspon a la providència o a la sort creativa, i quina a la feina pròpiament dita de l’escultor i la seva tasca reflexiva i intel·lectual? Neptú o el mar, en aquesta lluita a mort? La Montserrat ho té clar, i aquesta part d’afirmació és important: “No. Vas ésser tu.” I encara li dirà “Joglar de fang”, atorgant-li la categoria de “poeta”, i aquí hi ha la transgressió. Fenosa, com he recordat al principi, és un escultor proper als poetes del seu temps, fins al final de la seva vida. La poesia, sobretot clàssica, és un art admirat i interpretat per Fenosa en tota la seva carrera escultòrica. Fenosa, així doncs, trenca, a partir de l’observació de la Montserrat, la barrera, el límit entre gèneres que ha fet complementaris. Cap poeta encara no havia estat tan agosarat amb l’obra d’Apel·les Fenosa. Éluard suggereix aquesta possibilitat, però no l’acabarà d’afirmar. Seguidament, l’autora intueix la recerca de Fenosa en el moviment del mar, com un pescador cec. I situa els fruits indefinits d’aquesta mena d’iniciació espiritual en els volums encara incorporis, als quals Fenosa, intuïtivament, des del seu intel·lecte, anirà donant forma. I és en aquest desenllaç del poema, on la Montserrat rebla amb l’imperatiu que afirma allò que sembla inaprehensible: “Pren-ho! / És la bellesa / el que el mar et dóna”. I prossegueix amb les instruccions que esperonen Fenosa, des de la fe de l’autora en la capacitat creativa de l’escultor, una mostra d’amistat i d’admiració que s’obre com un desig sorgit des de dins: “Plasma-la en una flama ardent. / Immortalitza-la, convertint-la en bronze.” Poema doncs, no pas a l’escultura “A Pau Casals”, d’Apel·les Fenosa, sinó a la forma de crear de Fenosa mentre elabora aquest treball especial.
Avui dia els protagonistes d’aquesta exposició d’amistat i admiració triangular, que van coincidir al Baix Penedès, al voltant d’Apel·les Fenosa, són entre les ombres de les obres que ens han llegat. La voluntat d’aquest article és que es desempolsin els llibres escrits en aquest entorn de bonhomia, que es passegi pel Vendrell i no es deixi de visitar la Fundació Apel·les Fenosa. I allà, en el magnífic jardí decorat per la recentment desapareguda Nicole Fenosa, us acollirà Andròmaca convertida en palmera. I si llegiu algun poema de Joan Perucho o de Montserrat Carol, potser sentireu un lleu soroll entre l’abundant vegetació. No us espanteu: només us estaran enviant una salutació plena de bondat i misteri.
Obra consultada:
Josep Palau i Fabre, Picasso i els seus amics catalans, Diputació de Barcelona, Barcelona, 2006, p. 202
  Fenosa esdevindrà, uns quants anys, un gran amic de Picasso. De les seves relacions amb ell hi ha una anècdota, històrica, que no volem passar per alt. Fou reportada per Rafael Benet, amb el pseudònim de "Baiarola", a "La Veu de Catalunya" del 17 de març del 1929, o sia uns quants anys més tard:   Fenosa és, avui, encara molt jove; quan marxà a París era gairebé un noi amb aquella suficiència que acostumen a tenir els infants quan comencen a mudar veu -quan es fan homes. L'escultor Fenosa denunciava un dia al gran malagueny que un català de París tan jove com ell "era molt poca cosa" (es tractava d'un pintor realment mancat de traça i de do). "Figureu-vos si és poca cosa -deia Fenosa a Picasso- que tot el dia no fa altra cosa que recitat poesies de Maragall". És Fenosa qui ens conta aquest fet. El nostre bon escultor estava aleshores en el punt dolç del neòfit: s'havia fet una cultura literària a base del francès -els seus coneixements, així doncs, s'havien eixamplat considerablement. El poeta Maragall havia esdevingut per aquesta causa, simplement, una glòria més o menys local. Però Picasso respongué a la suficiència de l'adolescent Fenosa: "Maragall, Maragall és un poeta molt gran; deixeu que passin els anys i més n'esdevindrà. Si fos francès, el seu nom seria conegut arreu del món. La seva poesia és una cosa molt forta, amic Fenosa: per acusar X de poca cosa hauríeu hagut de fer-ho sense recórrer al que "únicament recita Maragall". Això encara l'honora.
Jordi Cerdà, Fenosa i Perucho o les converses inacabades entre Andrómaca i René, Ed. Mediterrània. Barcelona, 2009.
Montserrat Carol, Bon dia terra, bon dia mar, Ed. Ámbito literario, Barcelona, 1980.
Montserrat Carol, Tristesa de gencianes, Ed. Columna, Barcelona, 1989.
Montserrat Carol, El funeral del vent, Ed. Columna, Barcelona, 1992.
Montserrat Carol, En un indret del temps, Ed. Viena, Barcelona, 2001.
Correspondència privada de Josep Carol a Jordi Valls, 2012.
Jordi Cerdà, Espriu i Fenosa. Aproximació a les formes i les paraules, March Editor. Barcelona, 2010.
Salvador Espriu, Per a la bona gent. Edicions del Mall, Sant Boi de Llobregat, 1984.
Jordi Cerdà, Fenosa i Perucho... op. cit.
Jordi Valls

dijous, 10 de novembre de 2016

EL TRIANGLE D'ANDRÒMACA (1)

El Vendrell guarda un dels espais més fascinants de la nostra cultura, una bombonera al centre mateix del poble i al voltant de l’escultor Apel·les Fenosa: El Portal del Pardo, -que Fenosa en la seva correspondència i no exempt d’una fina ironia escriu com a “Portal del Perdó”- i que és actualment la seu de la Fundació que porta el nom de l’escultor, una de les visites imprescindibles que s’han de fer al Vendrell per dos motius: gaudir de l’obra de l’artista i passejar pel magnífic palau que Fenosa va adquirir l’any 1958.
Hi ha pocs artistes que hagin servit als poetes la inspiració a flor de pell d’una forma tan preclara com Apel·les Fenosa. Les seves escultures són encarnacions subtils que amaguen el misteri de la transformació matèrica en quelcom inaprehensible, entre el mite i la natura, entre la bellesa i el misteri. La història de Fenosa no està exempta d’anècdotes importants, Pablo Picasso va “adoptar” a Fenosa que fugia del reclutament de la guerra del Marroc l’any 1921, i ja va veure en Fenosa quelcom que besllumava en la potència poètica de Joan Maragall. Josep Palau i Fabre al llibre “Picasso i els seus amics catalans”.
Les seves estades espaiades entre París i Barcelona ofereixen un pont d’irradiació important: Jean Cocteau, Paul Éluard, Josep-Maria López Picó, Carles Riba, Josep Carner, Tomàs Garcés, Joan Perucho, Mercè Rodoreda, Salvador Espriu, Montserrat Carol, Jules Supervielle, Francis Ponge, Roger Caillois. El llistat és sorprenent per la suma de veus tan diferents, de vegades oposades, però alhora properes a una visió literària de la creativitat artística. Recordem que Fenosa disposava d’una personalitat seductora amb un magnetisme que va atreure persones tan diferents com Coco Chanel o Paul Eluard.
A partir del 1958, Apel·les Fenosa i la seva esposa Nicole Fenosa, passaven els estius al Vendrell i eren visitats per amistats. Són famoses les trobades a casa de Fenosa, i estan documentades als llibres de Jordi Cerdà a “Fenosa i Perucho o les converses inacabades entre Andròmaca i René”ii. Serà precissament Perucho qui faci una de les descripcions més belles del jardí del Portal del Pardo: “Al jardí de l’antiga mansió que els amics Fenosa tenen al Vendrell, hi arrela una esplendorosa palmera que respon al nom d’Andròmaca. És acollidora i dubitativa, aquesta filla del desert, car prop de l’ombra de les seves fulles, sota els porxos venerables, es congria l’amistat i la poesia en les llargues tardes estivals…”
En aquesta breu entrada Joan Perucho ens dibuixa l’atmosfera bonhomiosa de “les llargues tardes estivals” però aquest no serà l’únic espai on es desenvoluparà la vida social i cultural dels Fenosa. Serà precisament a partir de l’amistat entre Fenosa i Perucho que aquest darrer adquireixi el casalot “Cal Groc” a Albinyana com apunta encertat Jordi Cerdà (1) “Per a Fenosa i per a Perucho, i pels nombrosos hostes que s’hi van allotjar, les cases del Vendrell i Albinyana van ser un mirall de felicitat percatada, concepte que per tots dos artistes va ser indissociable de la bellesa i la bondat.” Cal Groc esdevindrà també un espai mític a l’obra de Joan Perucho, un punt de partida per a les seves obres de ficció.
El cosmopolitisme artístic d’Apel·les Fenosa, que en la seva etapa francesa va connectar amb la intel·lectualitat que circulava al voltant de Picasso, l’anava a trobar al Vendrell i Fenosa els rebia amb hospitalitat, però sense descurar la seva tasca escultòrica. Hi ha una fotografia que testimonia a Tristan Tzara banyant-se a la platja de Coma-ruga, o la filla de Paul Eluard, Cecile Eluard, en una visita al Monestir de Poblet. Entre els intel·lectuals que hi acudien al Portal del Pardo: Joan i Elisabeth Gili, Florence i Jean d’Albís, Fernándo Lázaro Carreter, de la mà dels dos escriptors que tanquen del triangle que necessitem per fer-nos una idea de com eren aquests estius culturals al Baix Penedès: Josep Carol i Montserrat Carol.
El triangle cultural no acaba d’estar complet sense la presència continuada de la família Carol a partir del 1970. A dos quilòmetres del Vendrell, entre Santa Oliva, Albinyana i Banyeres del Penedès hi ha la propietat anomenada “Camp d’Aviació” uns terrenys que havien servit d’aeròdrom militar de la República durant la Guerra Cívil amb 136 hectàrees de terreny pla, i la plantació de tres-cents mil ceps. Destaca el xalet dels Carol que van mantenir en propietat fins l’any 1991. Finca on van passar, estones inoblidables en companyia dels Fenosa, Perucho, els Lázaro Carreter i entre els convidats esporàdics: la novel·lista russa en llengua francesa Nella Bielski, ocultistes amics de Joan Perucho i com no, amics dels Carol que, a banda de les trobades amb Fenosa i Perucho, van anar passant per la finca: Juan Marsé, Moisès Broggi, Llorenç Gomis, Sven Hassel, el poeta francès Hughes Labrusse…
Però si trobem molt ben documentats en les descripcions i mitificacions de Perucho de Cal Groc a Albinyana i el Portal del Pardo al Vendrell, no trobem la descripció de l’espai dels Carol. Caldria fer una mica d’explicació sobre aquesta parella d’escriptors tan singulars i tan discrets, Josep Carol i la Montserrat Carol. La trajectòria literària de Josep Carol va ser meteòrica, ben jove, amb 29 anys guanya el premi de narrativa “Café Gijón de Novela Corta” Pensem que l’any 1959 era el premi més prestigiós d’Espanya conjuntament amb el premi Nadal. Josep Carol passarà doncs a ser una promesa literària, i veurà materialitzat els seus esforços amb la publicació de la novel·la “La riada” el 1966 amb un éxito aclaparador de crítica i públic. Amb els anys però ha estretit la seva activitat literària de primera línia i ha destacat amb la crítica i l’activisme cultural en diversos mitjans i entitats. Per tant parlem d’un autor cèlebre en la dècada dels 60 i 70 quan la relació amb els Fenosa i Perucho feien més oportuna la proximitat.
El cas de la Montserrat és el d’una autora tardoral. Just va publicar el seu primer llibre de poemes l’any 1980 “Bon dia, terra. Bon dia, mar” amb un pròleg de Joan Perucho. Més tard publicarà “Tristesa de gencianes”, “El funeral del vent” i “En un indret del temps”. L’obra poètica de Montserrat Carol ha passat lamentablement molt desapercebuda per a la crítica literària. La poètica de la Montserrat és una de les més singulars i modernes que han aparegut publicades, essent el món de la natura, de la vegetació, de les atmosferes familiars, de la decoració d’ambients privats, dels viatges i l’amor als llibres, els motius essencials de la seva obra. Cal destacar però els pocs però valuosos avaladors de la poeta: Àlex Susanna, Jordi Llavina, Joan Perucho, o Lázaro Carreter se sumen a la reivindicació de la poesia de la Montserrat Carol, tot i ser, encara avui en dia insuficient. La modèstia de la Montserrat va jugar a la contra de la seva presència pública. I també hi ha un element cultural a tenir en compte, i que ha estat i encara és en molts casos, un clàssic, i és la condició social de la dona que fins fa molt poc temps anava lligada a l’abnegació familiar i el fet d’esdevenir una poeta esporàdica.
La finca dels Carol, descrita pel Josep Carol: “En el jardín de nuestro chalet, situado en la extensa finca agrícola, celebrábamos las cenas veraniegas. O sea, en casa de Fenosa y en la de Perucho, las comidas o las cenas, pero en el chalet siempre cenas, pues la ambientación era mejor: por techo, un cielo tapizado de estrellas; por aposento, el jardín, con su ornamentación vegetal y el olor de las flores, sobretodo del dondiego de noche, el espeso silencio nocturno del campo, casi “sonoro” de tan silente; un farol de no muy potente luminosidad que proyectaba pálida luz, lo que confería intimidad a la reunión. En nuestro jardín, cada año tres cenas. La primera, en la verbena de San Juan; la segunda, a fines de julio; la tercera, a últimos de agosto, equivalente a la despedida.” D’aquestes trobades hi haurà una especial afinitat de sensibilitat entre la Montserrat Carol i Apel·les Fenosa, pensem que la Montserrat encara no s’havia manifestat com a poeta d’obra publicada i Fenosa havia arribat al seu zenit artístic. D’aquesta relació d’amistat sorgeixen unes fresques anècdotes descriptives del caràcter de Fenosa i la delicadesa de la Montserrat Carol. Seguint la descripció de Josep Carol “ Sus manos (de Fenosa) temblaban de continuo desde la infancia a causa de una meningitis y Montserrat le dijo un día: “no es la meningitis, es por tu extraordinaria sensibilidad” y estalló en sollozos, balbuceando apenas: “gracias, gracias, gracias…” Montserrat i jo acudíamos casi cada día a verle trabajar en su magno monumento a Pau Casals, instalado ante el Turo Parc. Ella le dedicó un poema (està a “Bon dia, terra. Bon dia, mar”) y él nos obsequió con un ala de los ángeles del monumento.”
Primera part de l'article "El triangle d'Andròmaca" publicat a la revista Poetari, no. 3.(Juny 2013)
Jordi Valls

divendres, 4 de novembre de 2016

Momento publicitario!!

12 e. PVP
Hoy hago público en el bloc la aparición de la edición castellana de la "Última oda a Barcelona" de Lluís Calvo y Jordi Valls,en una excelente traducción de Agustín Calvo Galán y Joan de la Vega, ed. La Garúa,2016.
Grandes ofertas en La Garúa, consultad este enlace:
http://www.lagarua.net/contacto-la-garua/
Jordi Valls